Con sol y un clima súper distendido, River se entrenó por última vez en Punta del Este

Vaya paradoja. Cuando parecía que se venían las tormentas continuadas ya que el pronóstico era poco alentador, justo el día que River dejará el complejo Solanas, en Punta del Este hay un sol radiante. Bajo esa coyuntura, el plantel realizó este viernes por la mañana el último entrenamiento de la pretemporada que terminó siendo mínima dado que Marcelo Gallardo decidió pegar la vuelta por el mal estado de las canchas en el club Punta del Este FC que le impedían realizar una práctica de fútbol formar como el pretendía.

Al margen del buen clima de este viernes, no había margen de recuperar esas canchas que quedaron dañadas por los fuertes temporales de las últimas semanas aquí en Uruguay.

La práctica que los jugadores realizaron en la canchita del complejo Solanas fue similar a la del martes. Arrancó con un “loco” y después se dividieron. Los futbolistas de campo de una mitad hacia un arco y del otro lado los arqueros.

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Para los jugadores hubo ejercicios de coordinación con pelota y para los guardametas distintos trabajos específicos ordenados ‘Tato’ Montes, el entrenador de arqueros fue el que tuvo bajo sus órdenes a Franco ArmaniGermán Lux, Enrique Bologna y el juvenil Ezequiel Centurión. Y los cuatro volaron de palo a palo y se estiraron en el piso. Sobre el final, hubo un entretenido trabajo en el que uno de ellos tiraba con sus manos la pelota para arriba, otro golpeaba con los puños, otro le pegaba y el otro atajaba. Y así iban rotando.

Cuando los jugadores de campo terminaron se pusieron a  un costado a ver a los arqueros y empezaron las bromas. “Apuntale al arco”, le gritaban a los que pateaban. Hubo buenos goles y también atajadas fenomenales.

También una situación curiosa. Una pelota se fue tras el alambrado y cuando un empleado del complejo quiso devolverla, su zurdazo dio en un árbol y la pelota se fue aún más lejos, lo que provocó las risas de todos. Después, la arrojó a la cancha con las manos como si estuviera sacando un lateral.

No podía terminar el entrenamiento sin que Javier Pinola cumpliera con su ritual y sumara unos kilómetros de running. El defensor trotó varias vueltas alrededor de la cancha, pero esta vez tuvo la compañía de Lucas Pratto, que le hizo la segunda.

Envuelto en un buen clima de trabajo, los campeones de América tomaron sus bicicletas -la atracción de la pretemporada en Punta del Este- y se fueron al complejo Forest para descansar, almorzar y prepararse para el regreso que será este viernes por la tarde. Previamente, habrá atención de prensa.

Como es habitual, cuando se iban había muchas familias y niños esperándolos para llevarse un autógrafo, una foto o un video con un saludo. Y ellos, cordialmente, accedieron a todos los pedidos.