El misterio de Jayme Closs: asesinaron a sus padres, desapareció y la encontraron 3 meses después deambulando en otro pueblo

La mujer paseaba el perro por las calles de Gordon, un pueblito de 600 habitantes en el estado de Wisconsin. Y se la cruzó: flaquita y algo sucia, era ella. Sin dudas.

Entonces golpeó la primera puerta que encontró, gritando:

─¡Esta chica es Jayme Closs! ¡Llamen al 911!

La escena ocurrió este jueves a las 16:43, hora local. Kristin Kasinskas le abrió a su vecina alterada, que estaba con el perro y Jayme, una adolescente que llevaba casi 3 meses desaparecida después de que asesinaran a sus padres en Barron, una localidad de 3.400 habitantes que queda a 104 kilómetros de Gordon.

La policía comunicó que 11 minutos más tarde, es decir a las 16:54, ya habían detenido a un posible secuestrador, de 21 años. No dieron más datos.

Qué pasó

El 15 de octubre de 2018 alguien entró en la casa de los Closs y mató a los tiros a Denise, de 46 años, y a James, de 56. Su hija Jayme, de 13, no apareció por ningún lado. La policía (que fue alertada del crimen por un llamado «misterioso» a la 1 de la mañana) nunca sospechó de ella.

Los investigadores siguieron más de 2.300 pistas, vieron docenas de videos registrados por cámaras de seguridad y efectuaron varias búsquedas sin resultados. Incluso el 23 de octubre se hizo un rastrillaje del que participaron unos 2.000 voluntarios.

Hasta se ofreció una recompensa de 25.000 dólares. Pero de Jayme, ni rastros.

El jefe de la policía de Barron, Chris Fitzgerald, dijo en noviembre que tenía en la cabeza casos similares, como el secuestro de Elizabeth Smart en 2002: esa chica, que entonces tenía 14 años, fue rescatada tras 9 meses con la colaboración de 2 testigos que reconocieron a los captores gracias a un episodio del programa de TV Los más buscados de Estados Unidos (America’s Most Wanted).

El sheriff Fitzgerald, en una rueda de prensa. («Star Tribune», vía AP)

─Tengo la corazonada de que Jayme está viva ─compartió Fitzgerald.

Tenía razón.

A 1 hora de su casa

─Fue como ver un fantasma. Se me cayó la mandíbula al piso.

Eso dice Peter Kasinskas que le pasó al ver a la chica, que vestía zapatos demasiado grandes para su talle. Con su esposa Kristin trataron de atenderla: le ofrecieron agua y comida, pero Jayme no aceptó nada. Según Peter, lucía silenciosa y con las emociones «bastante pinchadas».

Estuvo 20 minutos en lo de los Kasinskas. Les dijo que no sabía ni dónde estaba y no conocía Gordon, el pueblo situado a una hora de auto de su hogar en Barron.

De la escasa charla a la pareja le quedó la impresión de que la adolescente había pasado en Gordon la mayor parte del tiempo que estuvo desaparecida.

─¡Alabado sea el Señor! ─exclamó, llorando, Sue Allard, una tía de Jayme─. Es la noticia que estuvimos esperando 3 meses. No puedo esperar para abrazarla.

Otra tía, Jen Smith, dijo en Good Morning America que la adolescente había escapado de su captor.

El alcalde de Barron, Ron Fladten, se mostró muy alegre por la noticia.

─Había mucho desánimo porque pasaba el tiempo… ─declaró en las últimas horas─. Mucha gente rezaba todos los días, como yo. Es un gran resultado este; increíble. Es como sacar una gran nube negra del cielo para que vuelva a salir el sol.

​El funcionario reconoció que Jayme quizá ya no sea la misma que era.

─Espero que esté bien. Ha pasado por una experiencia terrible. Todos deseamos que se recupere y tenga una vida feliz.

La confirmación de la aparición de Jayme llegó apenas 4 horas después de que el comisario Fitzgerald saliera a desmentir en Twitter el rumor de que la chica estaba en el condado de Walworth, a cientos de kilómetros de donde la encontraron.