Un nuevo paro de los pilotos de Aerolíneas

Los argentinos bien conocemos el salvajismo con que actúan los pilotos de Aerolíneas Argentinas y Austral, al declarar paros que dejan en tierra a miles de pasajeros. Y lo usual es que elijan los días de mayor demanda, como este fin de semana donde cancelarán unos 650 vuelos.

Reconocemos el derecho a la huelga, pero esta siempre es un último recurso, no un elemento de presión para comenzar a negociar. Reclaman por la falta de acuerdo en la negociación salarial del período paritario que arrancó el 1 de octubre de 2018 y culminó el martes.

Los dirigentes gremiales dicen defender a la empresa de bandera, sin embargo hacen exactamente lo opuesto, Nada puede ser más perjudicial y pernicioso que dejar de volar los aviones y producir enormes pérdidas que serán solventadas con aportes del Tesoro por ser la empresa propiedad del Estado nacional. Piden recomposición salarial, pero esta recomposición será más difícil concretarla cuando se producen pérdidas en lugar de ganancias.

Después de tres largas horas de negociación, no se llegó a un acuerdo entre los gremios y el Gobierno, por lo que los pilotos anunciaron que no levantarán la medida de fuerza programada para el sábado y el domingo.  La Secretaría de Trabajo, dictó la conciliación obligatoria, pero ya anunciaron que no la acatarán.

El candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, también intervino, y solicitó a los pilotos que levanten el paro. Afirmó que entiende los reclamos de los pilotos, pero señaló que «no es un buen momento para tomar estas medidas». «A partir del 10 de diciembre comenzaremos a construir otra historia”, añadió Fernández.

El Secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Pablo Biró, y el jefe de los pilotos de Austral (Unión de Pilotos de Líneas Aéreas-UALA), Cristian Erhardt, rechazaron el pedido. «Está en campaña. Me parece muy bien que lo pida, pero nosotros tenemos que recomponer los salarios y estamos hace once meses con el sueldo frizado», dijo Biró en una entrevista radial.

Sea Fernández o el mismo Macri, el futuro Presidente, deberá lidiar con estos gremialistas que no tienen ningún respeto por la gente, por los viajeros que hacen posible sus trabajos, por la Empresa a la que pertenecen, ni les importa un bledo la Nación Argentina.

Vale pedir y reclamar, pero no de manera salvaje que es la forma en que estos personajes lo hacen. Toman de rehenes a los pasajeros. El Gobierno debería aplicar con todo el rigor las leyes y tanto gremialistas como funcionarios, interpretar que el transporte aéreo es un servicio público que debe ser preservado de toda medida de fuerza, al menos, mantener servicios de emergencia.