La visita de campaña de Macri a Tucumán

Mauricio Macri vino ayer a Tucumán, un distrito que se caracteriza por su dura oposición, y donde el justicialismo obtuvo casi el 60 % de los votos en las PASO, a decirle a los tucumanos que “¡Sí, se puede dar vuelta esta elección!”. Visitó brevemente Yerba Buena, un municipio controlado por Cambiemos y vino a la Capital encabezando una caravana de vehículos, culminando en un Acto que colmó como nunca la Plaza Independencia, el principal paseo de la ciudad.

Desde un escenario montado frente a la Iglesia Catedral, dirigió una arenga a la multitud de militantes y simpatizantes congregados espontáneamente, que duró casi 20 minutos. Macri expresó consignas como “Compartimos y nos unen muchas cosas. Nos une querer cuidar la democracia; nos une querer vivir en paz; nos une querer construir, no destruir”. Ante cada una de ellas la multitud coreaba, ¡Siiii!.  Finalmente señaló: “nos une el no a la impunidad” ante la cual, la plaza entera vociferaba “!jus-ti-cia, jus-ti-cia!”. A continuación, dijo: “En este país podés ser parte del problema o parte de la solución. Y nosotros, todos juntos, elegimos en 2015 ser parte de la solución”. Y agregó: “los problemas que tenemos no se arreglan trayendo los problemas del pasado; se arreglan yendo hacia el futuro”.

El Presidente subrayó la llegada del citrus tucumano a Estados Unidos y a la India, dijo que el domingo llegó el primer cargamento de limones a ese país asiático y anunció que se extenderá de 2021 a 2023 la vigencia del convenio sobre el corte de bioetanol en los combustibles. “(Será para) garantizar el empleo de los tucumanos” señaló. Además, anunció que la batalla contra el narcotráfico va a seguir hasta el final.

Para concluir, dejó cuatro instrucciones a sus militantes. Entre ellas: “transmitir esta convicción” de que “sí, se puede” a familiares, amigos y compañeros de trabajo; “cuidar el voto”, fiscalizando el día de los comicios y “estando ahí hasta que se manda el telegrama”; “defender nuestras ideas” en las redes sociales, usando el celular; e invitó a “ir absolutamente todos a votar”.

No caben dudas de que la visita de campaña de Mauricio Macri resultó todo un acontecimiento para nuestra provincia. Su acto atiborró la Plaza Independencia como nunca antes se había visto. Los asistentes no fueron acarreados como es la costumbre populista, tampoco se les regaló un refresco y un sándwich, como tampoco se les abonó un viatico, fueron porque quisieron participar. Sin duda que los que fueron a ver y escuchar al Presidente desean fervientemente preservar la República y sus valores, a todos ellos los une el temor al regreso del populismo y de conocidos delincuentes camuflados como políticos. Temen que el 10 de diciembre vuelvan todos los vicios y depravaciones que afectaron estructuralmente a la Argentina, desde mediados del siglo pasado y que los que están hoy procesados por el gran saqueo al Estado consigan la impunidad. 

 
Muchos de los asistentes a la Plaza de ayer resultaron perjudicados por una economía que no levanta vuelo y no pocos culpan a Macri de gruesos errores en su gobierno, pero saben o toman conciencia de que si pierde las elecciones del 27 de octubre, lo que viene puede ser mucho peor.  Todos también comparten la frase del Presidente al expresar: “los problemas que tenemos no se arreglan trayendo los problemas del pasado; se arreglan yendo hacia el futuro”.