Ayer los argentinos votamos

Ayer los argentinos votamos en elecciones nacionales para elegir Presidente y representantes al Congreso.  Debemos destacar la actitud democrática y participativa de la gente. Los comicios se realizaron en la más absoluta normalidad y tuvieron alta concurrencia de votantes.

Resultó ganadora la formula Fernández – Fernández, del Frente de Todos y se impuso en primera vuelta, superando un posible balotaje. Es que la Convención reformadora del 94 estableció la mágica cifra del 45 % para que un candidato sea consagrado automáticamente Presidente.  En esa ocasión, los que se oponían al llamado Pacto de Olivos buscaron cambiar este porcentaje llevándolo al 50 %, que es el que se utiliza en la mayoría de los sistemas, pero lo acordado por el entonces Presidente Menem con el líder de la oposición el radical Raúl Alfonsin, fue defendido de manera inexpugnable. Ahora queda claro el porqué de la firme postura del peronismo.

Después de la elección la grieta se hizo más profunda y nos entregó porcentajes, 50 y 50, si sumamos los votos de Del Caño a los obtenidos por Fernandez y los de Espert, Gómez Centurión y Lavagna a los de Macri.

Es que son visiones muy diferentes de país, y las posiciones de ambos sectores son irreductibles. Los del bando del Frente de Todos acusan a Macri de aplicar políticas neoliberales y los del bando contrario temen a las políticas del populismo kirchnerista.
Está claro que las políticas de Macri de ninguna manera pueden ser calificadas de neoliberales, pero las etiquetas y sellos, son muy difíciles de despegar.  Pero, sin duda, entre ambas posiciones, hay un abismo que trasciende lo ideológico. Y esto se puso observar antes de las elecciones, no solo en las concentraciones y marchas del peronismo y sus organizaciones aliadas, sino también en las multitudinarias convocatorias de Macri en distintas ciudades del interior y en la Capital Federal.

Los encuestadores una vez más fallaron. Dijeron que la brecha en relación a las PASO se ampliaba, y sucedió exactamente lo opuesto, Macri subió 7 puntos porcentuales y Fernández disminuyó lo obtenido en las primarias.  ¿Quién les creerá en el futuro?

Es de destacar el triunfo de Rodríguez Larreta en la ciudad de Buenos Aires, donde obtuvo un resultado histórico. También Axel Kiciloff se impuso con un poco más del 52 % de los votos en la provincia de Buenos Aires. Un resultado que para muchos resultó una sorpresa por la buena imagen de la gobernadora María Eugenia Vidal. Pero el peso territorial de los intendentes peronistas fue definitorio.

En Tucumán, no hubo sorpresas, triunfó el peronismo con el 57,79 % contra el 33,98 de Macri. Claro está que la integración de las listas de candidatos a diputados nacionales en ambas fuerzas, no entusiasmó a nadie.

Macri le propuso a Fernández una transición ordenada y lo invitó a reunirse con él, en la Casa Rosada.  No caben dudas de que la gravedad de la crisis económica exige a los gobernantes y a toda la política, una actitud democrática y de superación ideológica, en pro de la unidad nacional.

Continuaremos