El argentino Grossi fue elegido nuevo director de la agencia nuclear de la ONU

Rafael Grossi, experto en energía nuclear y embajador argentino ante Austria, fue elegido este martes como el nuevo director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la principal agencia de energía atómica de la ONU, tras superar al rumano Cornel Feruta en la votación de su junta de gobernadores, según reportó la agencia AFP.

Se trata de un organismo de enorme importancia en la escena internacional, encargado de monitorear el uso pacífico de la energía nuclear en todo el mundo y que ha jugado un papel fundamental en la implementación del acuerdo nuclear con Irán de 2015, que está siendo hoy cuestionado.

“Habiendo logrado una mayoría calificada en la junta de gobernadores, el OIEA ha tomado un paso decisivo hacia la elección de su director general”, indicó Xavier Sticker, embajador de Francia ante la sede de la ONU en Austria, donde opera el IEA, en su cuenta de Twitter. “Felicitaciones y afectuosos saludos al Embajador Grossi, cuya sólida experiencia y liderazgo aportarán mucho a la Agencia y sus miembros”, agregó.

El anterior director general del OIEA, Yuikya Amano, falleció en julio dejando el puesto vacante, que fue ocupado en forma interina por el rumano Cornel Feruta. Desde entonces se ha estado desarrollando el proceso de selección de un nuevo ejecutivo, con Grossi y el mismo Feruta como favoritos desde el principio.

La primer votación para elegir al sucesor de Amano tuvieron lugar el 21 de octubre, cuando Grossi obtuvo 15 votos contra los 14 de Feruta. No fue suficiente para cerrar el proceso, ya que se requieren de 24 votos, mayoría calificada entre los 35 miembros de la junta de gobernadores del OIEA.

Tras una semana de negociaciones, Grossi finalmente obtuvo los 24 votos este martes y fue elegido director general por un período de cuatro años. El próximo paso será la presentación de su postulación ante la Conferencia General del OIEA, que reúne a los 171 miembros del organismo, para su aprobación, aunque se trata de un acto mayormente simbólico y protocolar.