Tres días después de las elecciones

En el comienzo de la transición, hasta asumir el 10 de diciembre sus funciones, el presidente electo Alberto Fernández irá develando las numerosas incógnitas que preocupan a los argentinos, a los que no lo votaron y también a los que sí lo hicieron.

No nos olvidamos que Alberto, quien estaba alejado del kirchnerismo, después de haber sido 4 años Jefe de Gabinete de Ministros de Néstor y dos con Cristina, se había convertido en un duro crítico contra la ex Presidente. Fue una gran sorpresa que sea designado a dedo por la viuda de Kirchner para asumir como cabeza de fórmula, reservándose ella el segundo lugar como candidata a Vice.  Demostrando excepcional cintura política, Cristina, a sabiendas que ella no podía ganar la elección, colocó a su delfín, pero conservando pleno poder. El hecho generó que todo el peronismo se uniera, pero conservando cada espacio su propia identidad.

En el Palco de los festejos del triunfo electoral, Cristina habría ordenado que fuera poblado solo por kichneristas, dejando abajo a los peronistas identificados con Alberto, como el Gobernador Manzur, que había viajado a Buenos aires, para sumarse a la fiesta. Pero en la asunción de Manzur para un segundo período, el peronismo no identificado con el kirchnerismo, se tomó su revancha. No asistieron los cristinistas.   Esta profunda división interna irá aflorando continuamente, y no debemos olvidar que cada sector tiene a su vez numerosas grietas.

Manzur demostró nuevamente que tiene interés en participar como protagonista de la política nacional. Lo acompañó el bloque de gobernadores que ya fue bautizado por la prensa, como la Liga del Norte, en alusión a aquella liga o Coalición del Norte conformada por varias provincias argentinas, entre ellas Tucumán, a comienzos de 1840 para oponerse al Dictador Juan Manuel de Rosas, gobernador de Buenos Aires. También participaron algunos intendentes del conurbano bonaerense y la CGT prácticamente a pleno.

Manzur que fue Ministro de Salud de Cristina, no la mencionó en su discurso, solo se refirió a Juan Domingo Perón y a Evita, tampoco dijo nada sobre Néstor. Por su parte Alberto reiteró lo afirmado en sus discursos de campaña, aseguró que el suyo será un gobierno federal que compartirá con los 24 gobernadores.  «No va a ser un discurso, va a ser una realidad» dijo.

En solo 48 horas, se vivieron dos escenarios completamente diferentes, el palco del domingo en Buenos Aires, donde subieron solo los kirchneristas y el palco en Tucumán, el martes, con peronistas puros. La contienda recién comienza.