Fernández se compromete con la izquierda 

Macri cometió muchos errores, que se vieron reflejados en una economía paralizada, incontenible inflación, pérdida de empleos, tasas de interés impagables e incremento de la pobreza. Lógicamente que este contexto le hizo perder la elección.  Sin embargo, en otros aspectos, su Presidencia fue exitosa y una de ellos es la reinserción de Argentina entre los países del bien llamado primer mundo. No podemos, en este aspecto, dejar de destacar esa magnífica reunión del Grupo de los 20, ponderada a nivel universal, que se organizó en Buenos Aires y que implicó para nuestro país, transformarse en una gran vidriera.  Macri también fue el artífice de avanzar en un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, acuerdo que, si bien lo critican algunos despistados, será altamente beneficioso para nuestro país.


Imprudentemente durante la campaña, Alberto F. brindó su apoyo al ex Presidente Lula Da Silva, condenado por la justicia de su país, Brasil, por corrupción. Pidió su libertad y hasta lo visitó en la cárcel. Esto enfureció al actual Presidente Jair Bolsonaro, quien llegó a decir que Fernández era lo peor que le podía pasar a la Argentina. También declaró: «No pretendo felicitarlo por su triunfo. Los argentinos eligieron mal” No caben dudas de que este duro cruce, que pareciera irreconciliable, debe ser superado. Argentina y Brasil, se necesitan mutuamente, son socios comerciales prioritarios.  Claro está que desde el país carioca han llegado muestras de preocupación y de condena por los dichos de Bolsonaro. Pero cuanto antes se junten a dialogar ambos mandatarios, será mejor para superar el conflicto generado.

Alberto ya definió que su primer contacto como presidente electo sea en México, con López Obrador, un dirigente muy pragmático, que critica a Trump por su política migratoria pero cuida bien los vínculos comerciales entre su país y la Unión. Es que bien sabe el mexicano, que no se puede chocar con el Presidente de la economía más importante del planeta.

Fernández inaugurará el encuentro del grupo de Puebla que tendrá lugar en Buenos Aires, entre el 8 y el 10 de noviembre. Este grupo fue creado para respaldar a Nicolás Maduro y acabar con el Grupo de Lima. Los servicios cubanos están detrás de su accionar. Agrupa a un mosaico muy variado de la izquierda regional, con ocho ex presidentes: Pepe Mujica, Dilma Rousseff, Ernesto Samper, Rafael Correa, Fernando Lugo, Leonel Fernández y el español Rodríguez Zapatero, que finge actuar como mediador, pero está enrolado en el pensamiento de estos personajes sudamericanos. También busca continuar con la peligrosa línea del Foro de Sao Paulo, que es un foro de partidos y grupos de la izquierda latinoamericana, fundado en Sao Paulo en 1990 por el Partido de los Trabajadores de Brasil.

Alberto, si bien no se definió concretamente, se negó a considerar al régimen de Maduro como lo que es, una dictadura.  No caben dudas de que la postura del argentino, no coincide con la de Donald Trump. Si quiere efectivamente negociar con el FMI los términos de la deuda, tendrá que actuar con mucho pragmatismo, el éxito o fracaso de las negociaciones depende del mandamás norteamericano.   El Presidente electo debería tener mucho cuidado de no comprometerse demasiado con la izquierda, llamada falsamente progresista, de nuestro sub continente. Este vínculo no aporta nada al país, por el contrario, nos aleja de quienes efectivamente pueden ayudarnos a superar la crisis. Y tira por la borda las buenas relaciones que cuidadosamente supo enhebrar Mauricio Macri.

Debería advertir que el total de la izquierda unificada, representada en las últimas elecciones por la fórmula Del Caño – Romina Del Pla, solo logró un insignificante, 2,15 % del total. Los argentinos no somos de izquierda. Adviértalo Sr. Presidente electo.