¿Está la urbanidad en crisis?

 

¿Está la urbanidad en crisis? a la luz del comportamiento de una gran mayoría, parecería que sí. Muy especialmente en ciertas culturas, las normas básicas de la cortesía, del buen trato, del comedimiento, han ingresado en un cono de sombra. Existe, lo pensamos, una regresión hacia formas más primitiva del trato social, donde se advierte una ausencia del necesario pulimento que debe existir en toda comunidad que se precie de culta  y esto resulta preocupante.

 

Para el Diccionario de la Real Academia Española, urbanidad es cortesía, comedimiento, atención y buen modo. De ésta forma sintetiza en solo cuatro conceptos, lo que nos podría conducir a una buena y mejor convivencia con los demás.   Urbanidad, del latín urbanitas, son un conjunto de reglas de comportamiento que nos permiten entendernos y relacionarnos mejor con otras personas.

 

Las sociedades más evolucionadas son las que mejor practican la urbanidad y los buenos modales. Saber comportarse de un modo correcto, saber agradar y mostrar un buen «barniz social» puede hacernos respetar, ganar en simpatía, y en cierta manera también, el afecto de nuestro entorno más íntimo.   Sin duda que también la urbanidad requiere de cierto «estilo» que debe ser cultivado hasta lograrlo, si no se lo heredó de la cuna.

 

Un individuo torpe, de «poca educación» como solemos decir, es aquel cuyo comportamiento muestra un desprecio por la convivencia social y del que queremos apartarnos.   Los niveles de instrucción e ilustración, poco o nada tienen que ver con la «mala educación», porque lo que estamos calificando de esta forma, en realidad, son sus malos modales. Puede ser un excelente profesional, bien capacitado, pero sin el lustre que lo convierta en una persona agradable, de buen trato, será muy poco respetado y nada querido.

 

Cuantas veces tenemos que soportar a un «pesado», uno de esos personajes que habla en exceso y no escucha, que discute por estupideces, que habla mal de otras personas, que nos hace perder tiempo mientras intentamos trabajar, que ingresa a nuestros despachos sin golpear, que nos escudriña con miradas indiscretas, que descalifica nuestras opiniones, que nunca expresa un elogio pero siempre señala errores…Sn duda que Ud. querrá evitar encontrarse con uno de estos individuos.

 

El mal trato o poca educación también se advierte en los comportamientos callejeros, en el tránsito donde pareciera reinar la prepotencia; en los transportes públicos, en las veredas, cuando los jóvenes te empujan y jamás te ceden el paso. ¿Cuándo fue la última vez que le cedieron o cedió un asiento? Quizás ya ni se acuerde.

 

Dale Carnegie fue un empresario y escritor norteamericano que publicó en 1936 un libro que fue traducido a los principales idiomas  y que hoy continúa gozando de gran popularidad, se titula  «Como ganar amigos e influir sobre las personas»  Se trata de un verdadero manual de comportamiento y de convivencia social. Con algunas actualizaciones, permanece como un éxito de librería. La idea central de la obra se basa en que es posible cambiar el comportamiento de los demás, al cambiar nuestra actitud hacia ellos.

Carnegie escribió otras obras de carácter semejante y de oratoria, además tuvo gran éxito su curso de autoayuda  basado en un plan de estudios estandarizado, dirigido por entrenadores franquiciados, en todo el planeta.

 

Hay que prestar atención a la urbanidad, porque sus reglas, que cambian con el correr de los tiempos pero van siempre en el mismo sentido, nos posibilitan una convivencia social más agradable.