Alberto Fernández en México: «La industria del software debe seguir siendo una política de Estado»

El presidente electo visitó la sede mexicana de la empresa Globant, fundada por tres argentinos

CIUDAD DE MÉXICO.-«Pero mirá que grande!» se sorprendió Alberto Fernández. En el pizarrón, escrito con fibrón azul y pegado al amplio ventanal con vista a la ciudad podía leerse: «Se siente, se siente, Alberto Presidente». Su autor, un joven llegado desde Buenos Aires hace un año y medio, recibió como premio un sonoro abrazo del presidente electo.

En el comienzo de su última jornada en esta ciudad, Fernández recorrió la sede mexicana de la empresa de software Globant, fundada por el empresario Martín Migoya y otros tres socios argentinos, hoy con 1200 empleados en este país. «No soy un millennial, me cuesta mucho entender este mundo, pero celebro todo lo que genera la tecnología», reconoció el presidente electo, luego de recorrer las amplias oficinas circulares, con escritorios color verde y lemas escritos en inglés. De lejos se escuchaba Música Ligera, el tema de Soda Stéreo intepretado en vivo por cuatro empleados desde un cubículo transparente.

Pareció más cómodo jugando al metegol en la colorida sala de recreación junto a la economista Cecilia Todesca y su asesor Miguel Cuberos, y hasta se dio el gusto de gritar un gol con los muñecos de Real Madrid contra Barcelona, «aunque lamento que haya perdido el equipo de Messi», bromeó.

«Maravillado» durante la recorrida por algunos proyectos vinculados con la policía británica, Disney o la propia YPF, Fernández compartió luego una teleconferencia con los socios fundadores, a quienes recordó la ley de software, aprobada durante el gobierno de Néstor Kirchner mientras él era jefe de gabinete.

«Esta política de Estado es exitosa porque ustedes lo comenzaron, luego lo siguió Mauricio (Macri) y hay que seguirla por veinte años», dijo Migoya, a quien Macri visitó en la sede porteña en abril de 2016. «Tenés razón, esto tiene que ser una política de Estado, y tenemos que seguir apoyándola», dijo Fernández a modo de respuesta diplomática.

«Es un orgullo que argentinos como ustedes hayan sido capaces de hacer todo esto», reiteró Fernández, antes de prometer «seguir apoyando la educación, porque las sociedades sin conocimiento van a seguir siendo pobres», destacó, antes de volver al hotel Camino Real Polanco para un almuerzo con empresarios, entre otras reuniones previas a su partida, para llegar a Buenos Aires en la mañana del jueves.