La denuncia de la sobrina contra Alperovich

La denuncia de abuso sexual, con acceso carnal, de una sobrina segunda, contra el tres veces gobernador de Tucumán, José Alperovich, no solo ha conmocionado a nuestra provincia, sino al país entero. Los medios audiovisuales nacionales le dieron amplia cobertura al asunto y también la prensa gráfica, sin excepción, le dedicó espacio al escabroso tema.

José Alperovich gobernó por tres periodos consecutivos a la provincia, logró modificar la Constitución por la que había jurado y que solo lo habilitaba para un periodo.  La nueva Ley Suprema de los tucumanos lo facultaba para ser reelecto para un segundo mandato, pero cumplido éste, apeló al remanido argumento de que el segundo era el primero bajo la nueva norma y la justicia lo habilitó para presentarse por tercera vez.

Gobernó con una Legislatura que actuaba como una simple escribanía de registro y colonizó a la justicia a su entera voluntad, fue llamado el Zar, por su poder absoluto. A contrapelo de la autonomía municipal reconocida en la reforma de la Constitución Nacional de 1994, domesticó a los intendentes a través de un “pacto social” Este pacto o acuerdo, establece que es la provincia la que administra sus recursos, coartando las capacidades del municipio de establecer su propia política económica y su sistema fiscal. A cambio de ello, el gobierno provincial les aseguraba los fondos para el pago de sueldos (Pacto Sueldo) y un programa de obras públicas (Pacto Obras) sujeto a un severo control por parte de la provincia. Para poder ingresar al Pacto Social, los gobiernos municipales y comunales debían ceder su coparticipación.

Fue Alperovich el que colocó en el Sillon de Lucas Córdoba al actual gobernador Juan Manzur, pero las lealtades políticas no son eternas, en las últimas elecciones les tocó rivalizar.  Alperovich sufrió una derrota histórica, quedando en cuarto lugar en la grilla.

Pero nadie presumió que el golpe de nocaut provendría de su propia familia, de la hija de un primo hermano. Acostumbrado durante tantos años a ser el amo y señor en todas las situaciones, Alperovich no pudo o no supo detener la denuncia y fue él, el que dio a conocer el nombre de su sobrina a través de las redes sociales.

La denunciante tiene 29 años y es empleada del Senado en el despacho de la senadora Beatriz Mirkin (prima de Alperovich). La sobrina en su denuncia, formulada en la justicia federal y en la de Tucumán, manifiesta que fue abusada desde fines de 2017 hasta mayo de 2019. En una carta dada a conocer públicamente la sobrina describe su situación en forma estremecedora.

De todas formas, será la justicia la que defina las denuncias contra el actual Senador, al mismo tiempo que sus pares deberán resolver su desafuero. La presidenta de la Banca de la Mujer la senadora pampeana del PJ, Norma Haydeé Durango fue durísima contra Alperovich por la denuncia, calificó al hecho de repulsivo y dijo: “Esperamos que Alperovich tome una decisión que nos evite a nosotros decidir sobre su futuro”, afirmó la legisladora.

Estimamos como muy complicada la situación política y judicial del ex Gobernador.