América Latina convulsionada

 

Bien sabemos del clima generalizado de violencia que soporta hoy América Latina, grave crisis en Chile, un País considerado modelo de desarrollo y que había avanzado significativamente no solo en materia económica sino también en desarrollo social y humano, desplazando en este ítem a la Argentina del primer puesto en el Sub Continente. Sin embargo, eso no fue suficiente y los episodios de violencia, reprimidos también con violencia, han puesto en grave aprieto al gobierno de Sebastián Piñera.

En Ecuador el Presidente Lenin Moreno se vio obligado a decretar el estado de excepción en todo el país luego de una jornada marcada por masivas protestas en repudio a la suba del precio de los combustibles y otras medidas económicas. El Estado de excepción le permite, entre otras cosas, disponer de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, trasladar la sede del gobierno a cualquier lugar del territorio nacional y aplicar censura previa en medios de comunicación. La economía de Ecuador está condicionada por el dólar estadounidense que adoptó como monea oficial del Estado.

Sabemos lo convulsionada que está Bolivia, con su Presidente asilado en México. En un escenario de caos generalizado, soldados y manifestantes en las calles, con saqueadores sembrando el terror en los suburbios y sin gobierno, la senadora Jeanine Áñez, representante de una remota región tropical (el Beni) que no había participado en las elecciones del mes de octubre y estaba a punto de retirarse, se proclamó Presidente interina.  Tras las sucesivas renuncias de quienes debían reemplazar a Evo Morales, generó que Áñez quedara primera en la línea de sucesión de la presidencia interina conforme a la Constitución. Evo Morales que logró sacar a su país de la extrema pobreza y convertirlo en un ejemplo de desarrollo económico y social en la región, debe reconocer que los valores republicanos están por encima de cualquier mejora económica. Y que la alternancia en el poder, es uno de los mayores logros de la República. Áñez ya convoco a elecciones libres en Bolivia sin la participación de Evo, pero si podrá participar su partido el MAS, Movimiento al Socialismo.

Ahora es la ONG Amnesty International, la que nos trae noticias desde Mexico. La prestigiosa organización hace balance del primer año de gestión del mandatario mexicano, Andrés López Obrador y critica su estrategia de seguridad y el trabajo de la crisis migratoria. Según la ONG, la crisis de violencia y DDHH que soporta México, no ha mejorado y en cierta forma se ha agravado en el año que el Mandatario conduce los destinos de México.

Según Amnesty, octubre y noviembre han sido una buena muestra de las conclusiones en materia de seguridad. En apenas cinco semanas, 13 policías fueron asesinados en Michoacán, después de un ataque de un presunto grupo criminal; 15 supuestos integrantes de un grupo armado aparecieron muertos, apilados en la batea de una camioneta en Guerrero, después de un presunto enfrentamiento con el Ejército. Integrantes de un grupo criminal pusieron en jaque la capital de Sinaloa, Culiacán, tras un operativo fallido de las FFAA. Esto además de los asesinatos diarios, los que no aparecen en los titulares. A un mes de que acabe el año, 2019 se perfila como el año más violento desde que existen registros.

Las afirmaciones de la ONG, coinciden con las del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de Mexico. En lo que va de 2019 se han registrado 25,890 homicidios. Las estadísticas muestran que el presente año es el más violento en la historia del país, pues en promedio se cometen 95 asesinatos por día. El aumento en la cifra de homicidios es 2.4% mayor que la reportada en el mismo periodo de 2018, cuando se reportaron 25,282.  Lopez Obrador que siendo alcalde de la ciudad de México logró disminuir el índice de homicidios, pareciera estar fracasando en su política de seguridad en el plano nacional, claro que esto sucede en el primer año de su mandato.

Vale señalar que América Latina es la región que registra las mayores tasas de homicidios a nivel mundial.