Mercosur-UE : Destacan las oportunidades del acuerdo para la agroindustria argentina

El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, suscripto a fines de junio pasado, generará nuevas oportunidades para producciones agroindustriales del país, luego de que la Argentina dejara de ser parte del Sistema Generalizado de Preferencias de la UE desde 2014, según evaluó un análisis del Instituto para la Integración de América Latina, (INTAL del BID).

El estudio constata que esa situación afectó a «las ventas de biodiesel, aceite de soja, langostinos, uvas frescas, naranjas, mandarinas, aceite de girasol, carne caballar, pescado, calabaza y tabaco», cuya exportación a Europa entre 2012 y 2013 había sido del orden del 18% de los envíos totales (unos US$ 2.000 millones).

Para vinos, agrega el Intal-BID, «además de la eliminación del arancel se reconocieron 140 IG (indicaciones geográficas) y expresiones como ‘reserva’ y ‘gran reserva’ e importantes regulaciones nacionales (prácticas enológicas, etiquetado, entre otras)».

El estudio sostiene que, en general, el acuerdo «abre oportunidades para mejorar el acceso al cerrado mercado europeo de bienes agroalimentarios». Advierte, sin embargo, que la futura asociación «pondrá presión» a las firmas industriales de la región para competir en el propio mercado latinoamericano, «tanto por los posibles impactos a nivel nacional como por los desvíos de comercio que podrían generarse».

Para que los países del Mercosur puedan maximizar las oportunidades del acuerdo y afrontar con éxito sus desafíos, «será necesaria incentivar un cambio de paradigma en las empresas de la región», sostiene el Intal-BID.

Entre otras propuestas dirigidas principalmente a sectores manufactureros el organismo propone «implementar programas de transformación productiva para asistir en la transición a los sectores más afectados».

Insta igualmente a generar las «condiciones propicias» para que las compañías sudamericanas «incorporen nuevas tecnologías, mejoren sus capacidades gerenciales e impulsen procesos de innovación».

Del mismo modo, el Intal-BID urge a adecuarse «a las mejores prácticas internacionales de producción» y a adoptar «estándares globales de sostenibilidad ambiental y social». «Esto se debe complementar con inversiones que permitan que estas empresas operen en un entorno más eficiente», recomienda el análisis.

Se considera prioritario, en ese sentido, «encarar con decisión reformas para optimizar la logística del comercio exterior» y «adoptar los mejores estándares internacionales en materia de facilitación comercial».

El estudio del Intal-BID impulsa mejoras en las capacidades regionales de promoción y propicia «incentivos y marcos regulatorios apropiados para impulsar a los sectores competitivos», a fin de reducir la brecha de competitividad con las economías europeas.

En ese marco, sostiene que el acuerdo también busca «estimular el desarrollo de sectores como servicios basados en conocimiento, donde el Mercosur ya es un exportador competitivo».