El Lawfare

Una de las cosas que más preocupan a los que no hemos votado por el Frente de Todos, es la muy posible impunidad para los responsables del increíble saqueo al Estado, por parte del kirchnerismo. Y el temor tiene fundados motivos. Las desafortunadas declaraciones del ex vocal de la Corte, Eugenio Zaffaroni, del escritor Mempo Giardinelli y de otros referentes del mismo espacio político, condenatorias de los procesos que se están llevando a cabo en la justicia, fueron reforzadas con la aparición de un libro del ex canciller Rafael Bielsa titulado «Lawfare, guerra judicial-mediática, desde el primer centenario hasta Cristina Fernández de Kirchner”, 

 

En la presentación del libro, la conocida abogada kirchnerista, Graciana Peñafort, definió al lawfare, como “la persecución judicial de referentes políticos, sociales, sindicales” a través de la Justicia “en alianza con los medios”. Y en ese sentido, advirtió que “le da cero importancia a si la persona es culpable o inocente; esa decisión está tomada desde antes de que comience la causa. A nadie le importa si las víctimas son culpables o inocentes”.

 

Durante la presentación del libro, donde se efectuaron fuertes criticas al periodismo y al poder judicial, se ubicaron en la primera fila, personajes como el actual senador y diputado electo por el Frente de Todos, Pino Solanas; la legisladora y periodista Gabriela Cerruti; el periodista Víctor Hugo Morales; el secretario general de ATE Capital Daniel Catalano; el actor Gerardo Romano; el abogado de Julio de Vido, Maximiliano Rusconi; el ex Presidente Eduardo Duhalde,  y “Taty” Almeida, Madre de Plaza de Mayo Linea-Fundadora. Luego se incorporó al auditorio el ex embajador ante el Vaticano Gustavo Valdés, que tras sus declaraciones de que el aborto iba a ser Ley y que el Papa Francisco lo entendería, provocó la inmediata reacción del Vaticano, aclarando que “nadie puede hablar en nombre del Papa”

 

Alberto Fernández, que iba a ser uno de los presentadores del libro, faltó con aviso pero envió una breve nota disculpándose y explicando que “hubiera querido estar”. Luego dice “La problemática de la justificación de la difamación mediática con la complicidad de una parte del Poder Judicial atenta contra las democracias latinoamericanas”. Y termina: «Nuestro deber con la verdadera historia” es con “el estado de derecho y la soberanía popular”.

 

En esta presentación de un libro, pero con un auditorio repleto de kirchneristas aplaudiendo a rabiar, bien se puede presagiar que las causas contra la corrupción, entre ellas la mega causa de los cuadernos, con muchos empresarios procesados, corren peligro de quedar desactivadas. Y los múltiples procesados, algunos en prisión y la mayoría en calidad de arrepentidos, burlarán a la justicia.

 

La pregunta que nos brota desde adentro, ¿el pueblo argentino que votó contra la corrupción, que bien sabemos suman10 millones de voluntades, aceptará pasivo que la justicia y el periodismo sean acusados torpemente de perseguidores políticos, para abrir nuevamente las cárceles y los delincuentes salgan libres de culpas y cargos?  Difícilmente aceptarán este supuesto lawfare.