Arrojaron un cordero a la pileta de un empresario argentino desde un helicóptero

Una gran polémica se desató en redes sociales luego que se viralizara un video donde arrojan un cordero muerto desde un helicóptero a una pileta de un empresario argentino. Las imágenes generaron un fuerte rechazo y repudio.

El hecho ocurrió en la casa que Federico Álvarez Castillo, dueño de la marca Etiqueta Negra, tiene en San Ignacio, Uruguay. Junto a él estaba su mujer, la modelo Lara Bernasconi, y se desconoce quiénes estaban sobre el helicóptero.

Según narró el empresario, escucharon un fuerte ruido y salieron al patio para ver qué pasaba. Allí, tomó la decisión de filmar lo que estaba pasando y capturó la escena del cordero cayendo en su pileta.

Álvarez Castillo utilizó el Instagram de Etiqueta Negra para defenderse y repudiar lo sucedido: «Al salir percibimos el acto aberrante que nos llevó a un gran desconcierto por una broma de muy mal gusto. Por tal motivo repudiamos este tipo de acciones y estamos trabajando para que se esclarezca de inmediato esta situación».

Este miércoles, la fiscal de Maldonado Ana Carolina Dean ordenó medidas para lograr la identificación del piloto del helicóptero y quiénes estaban abordo.

Para ello, la fiscal se contactó con autoridades aeronáuticas y dispuso el traslado de las personas a la sede judicial una vez que sean identificadas.

En diálogo con Canal 10 de Uruguay, la fiscal respondió que es materia de investigación el tipo de delito que constituye el lanzamiento del cordero desde el helicóptero hacia la pileta.

En varios medios circuló la versión de que el empresario formó parte de una «broma de muy mal gusto» y que habría sido compartida con otro empresario argentino, Sebastián Cantón.

Según distintas versiones, Cantón habría invitado a Álvarez Castillo a compartir un asado: «Juntémonos, hagamos un cordero. Quedate tranquilo que yo lo consigo y te lo mando en Uber», le habría dicho.

El empresario «Pacha» Cantón tiene proyectos inmobiliarios en Carmelo, Uruguay, desde fines de la década del 80.

Como contrapartida, en defensa de su padre, la hija mayor del empresario salió a responder a las críticas en las redes sociales: «Sí, el chancho estaba muerto y descuerado (sin piel). Papá no lo tiró. Yo misma lo vi tirándose al agua (la misma donde días atrás disfrutaba con su hijo menor) para sacarlo de la pileta», aseguró.

Y agregó que el animal arrojado desde el helicóptero estaba «m Muerto como todas las vacas, cerdos y pollos que consume el gran porcentaje de la Argentina».

«Si querés aportar un poco de luz a este mundo dejá de proyectar tus oscuridades en un video viral (qué fácil) y dejá de comer carne», dijo al replicar la andanada de críticas con un discurso vegano.