El celibato y un escándalo sin fin en el Vaticano

E l tema del celibato generó una controversia en el Vaticano que ni Dios parece poder aclarar. El papa emérito Benedicto XVI negó haber sido coautor de un libro en el que se defiende esa restricción, por lo que pidió que se elimine su nombre de la obra. Sin embargo, el autor ratificó su participación. En medio del conflicto, la Santa Sede dejó en claro cuál es la posición de Francisco ante esa cuestión.

Los cruces comenzaron cuando Joseph Ratzinger, el papa que renunció, aclaró a través de su secretario privado que no tenía nada que ver con el texto, por lo que el autor, el cardenal Robert Sarah, confirmó que fue el propio predecesor de Francisco quien revisó y autorizó la obra, por lo que el libro «Desde lo profundo de nuestro corazón«, que este miércoles saldrá a la venta en Francia, no aparecerá como coescrito, sino que será de Sarah «con la colaboración de Benedicto XVI».

Esta rectificación se dio minutos después de que el secretario privado de Ratzinger, Georg Gäenswein, adelantara que pediría a Sarah que elimine la doble firma, ya que el ex papa «no había aprobado ningún libro con doble firma ni había visto la tapa».

La primera respuesta

Cuando Sarah comenzó a ser acusado de haber manipulado a Ratzinger, emitió un comunicado en el que afirmó que Benedicto había autorizado en persona la publicación del libro. Según dijo, el 19 de noviembre pasado le envió las tapas del libro, la introducción común y todos los textos que formarían parte de la obra.

Además, reveló que el religioso alemán le envió una carta en la que le expresó su «gran satisfacción por los textos redactados en común». «De mi parte, el texto puede ser publicado en la forma prevista por usted», agregó.

Una pelea que no termina

El nudo del conflicto tiene que ver con el celibato, tema sobre el que Francisco recibió un pedido tras el Sínodo sobre la Amazonia para que autorizara la ordenación de hombres casados en zonas remotas. Sobre esta cuestión, un párrafo del libro atribuido a Ratzinger dice: «Creo que el celibato tiene un gran significado y es indispensable para que nuestro viaje hacia Dios siga siendo la base de nuestra vida». Sin embargo, Benedicto dijo que no fue el autor de esas líneas.

Ante esto y para dar testimonio de la veracidad de sus dichos, Sarah reveló tres cartas que intercambió con Ratzinger en septiembre, octubre y noviembre del año pasado, más una de un encuentro privado que mantuvieron en el monasterio con el religioso que reside dentro del Vaticano.

«Afirmo solemnemente que Benedicto XVI sabía que nuestro proyecto tomaría la forma de un libro. Puedo decir que intercambiamos varias pruebas para establecer las correcciones», comentó.

¿Qué dice Francisco?

La ola de especulaciones sobre el celibato se volvió cada vez más grande, por lo que el Vaticano, a través del director de su sala de prensa, Matteo Bruni, recordó lo que comentó el Papa en enero del año pasado, en un diálogo con los periodistas que lo acompañaban en el avión cuando volvían de Panamá.

«Me viene a la memoria una frase de San Pablo VI: Prefiero entregar mi vida que cambiar la ley sobre el celibato«, citó Bruni al Pontífice, antes de recordar otras palabras del Santo Padre: «Personalmente, creo que el celibato es un don para la Iglesia. No estoy de acuerdo con que se permita el celibato como opción. Quedarían algunas posibilidades, en las localidades más remotas, pienso en las islas del Pacífico, cuando hay una necesidad pastoral».