Un gobierno bipolar III

Las designaciones de algunos funcionarios muy allegados al viejo cristinismo, como la de Aníbal Fernández al Frente de Yacimientos carboníferos Fiscales y la de Carlos Zannini, como Procurador del Tesoro, inquietan a la sociedad, no solo a los que votaron en contra del Frente de Todos, que representan más del 40 % del total, sino a los mismos peronistas que temen por el avance de Cristina en el manejo del gobierno.

Aníbal Fernández revistó como Jefe de Gabinete de Cristina y fue una figura muy polémica. Fue el quien dijo, sin avergonzarse, que en Alemania había más pobres que en Argentina, un despropósito total.  Fue su candidatura a Gobernador de la provincia de Buenos Aires, digitada por Cristina, un elemento esencial para la derrota del justicialismo en 2015. Fuehumillado en las urnas, por una casi desconocida, María Eugenia Vidal, eficaz gobernadora, que los bonaerenses sin duda pronto añorarán.Aníbal perdió en siete de las ocho secciones electorales incluyendo Quilmes, de donde fuera su intendente.Está procesado en tres causas, Fútbol para Todos, Plan Qunita y Plan de tratamiento de residuos. El actual presidente lo calificó de “energúmenoverbal”.Además, se lo investiga por supuesto enriquecimiento ilícito.  Pero para el ultra kirchnerismo, esto no representa nada, por el contrario, son tanos a su favor.

Igualmente,Carlos Zannini, compañero de fórmula de Daniel Scioli, también impuesto por Cristina, significó una carga muy pesada y muy difícil de sostener en las elecciones de 2015.

Ahora Zannini fue designado Procurador de la Nación, o sea el jefe máximo de los abogados que revisten en el Estadoy que deben velar por protegerlo.

La Procuración del Tesoro, creada por Bartolomé Mitre en 1863, es una oficina destacada del organigrama estatal abocada a asegurar la legalidad del obrar público y la seguridad jurídica como jefa de unos 6800 abogados del Estado. Su titular es, además, como un canciller jurídico, pues representa al país en cualquier litigio y ejerce el control de la calidad jurídica de todas las decisiones del Poder Ejecutivo, dado que desempeña la jefatura de los abogados del Estado.[i]

Zannini no es un jurista de peso, ni de prestigio, se trata de un abogado mediocreque cuando estuvo al frente de la Secretaría Legal y Técnica durante las gestiones de los presidentes Néstor y Cristina Kirchner, los hizo cometer numerosos errores. Muchos de aquellos asesoramientos significaron para el país, miles de millones de dólares en demandas judiciales, como la del Fondo Burford Capital, la de la reestatización de Aerolíneas Argentinas, que se dirime en el CIADI, la promovida por el Fondo Aurelius, por la supuesta modificación del cálculo del PBI en 2013 o el caso Maxus contra YPF.

El presidente no ignora la falta de idoneidad de Zannini para ocupar el cargo. El mismo, durante el tiempo que criticaba a Cristina, analizaba las condiciones de Zannini para acompañar a Daniel Scioli como vicepresidente. En uno de los videos se puede veral actual mandatario descalificándolo, por haber sido «el justificador intelectual de la intervención política a la Justicia y el promotor de (Alejandra) Gils Carbó».

Queda evidenciado que la designación de Zannini en un cargo tan estratégico, es un mandato de Cristina y no una decisión autónoma del presidente, Alberto Fernández.

Para bien o para mal, tanto montan, montan tanto, Alberto como Cristina.