Los ocho argentinos evacuados en Wuhan, permanecen en cuarentena en Ucrania

Los ocho argentinos evacuados en WuhanChina, donde estaban aislados a partir del brote del virus COVID-19, arribaron a Ucrania, donde permanecerán en cuarentena dos semanas hasta poder volver a la Argentina.

Los evacuados fueron trasladados en un avión facilitado por el gobierno de Ucrania y derivados al centro de salud donde realizarán la cuarentena, detallaron las fuentes de la Cancillería.

En Wuhan permanecen todavía un argentino junto a su esposa de nacionalidad china y sus dos hijos que tienen ciudadanía argentina, y otros dos cónyuges chinos de argentinos que viajaron a Ucrania (una mujer y un hombre) debido a que el gobierno de ese país limitó temporalmente el ingreso de ciudadanos chinos.

Ninguno de los argentinos que voló a Kiev tuvo síntomas de la enfermedad durante la cuarentena.

Cabe destacar que otros siete compatriotas continúan a bordo del crucero Diamond Princess, en Japón, que hoy informó las primeras dos muertes en ese barco de personas mayores de 80 años.

El repudio de los ucranianos

El intento de Ucrania de poner en cuarentena a más de 70 personas desalojadas de China por el nuevo brote viral se sumergió en el caos el jueves cuando residentes locales que se oponían a la medida arrojaron rocas a los evacuados y se enfrascaron en choques violentos con la policía.

Las autoridades condenaron la violencia, y la ministra de salud del país Zoryana Skaletska juró participar en la cuarentena de dos semanas de los desalojados a fin de tranquilizar a los manifestantes que temen infectarse.

Tras horas de choques, los autobuses con los desalojados finalmente pudieron llegar al lugar designado para la cuarentena. Los desalojados con mascarillas, exhaustos tras el largo viaje, se asomaban por las ventanas de los autobuses mientras estos se movían lentamente bajo una gran escolta policial.

Las rocas estrellaron una ventana de uno de los autobuses, pero los desalojados no parecían lesionados.

Desde la mañana, varios cientos de vecinos de la aldea Novi Sanzhary, en la región céntrica de Poltava, habían bloqueado la calle hacia el sanatorio en donde se albergaría a los desalojados por temor a que se infectaran. Los manifestantes, algunos de los cuales parecían estar embriagados, bloquearon vialidades, incendiaron neumáticos y chocaron con la policía antimotines que fue movilizada para despejar el camino.

Nueve policías y un civil fueron hospitalizados, informó en un comunicado la policía regional. Más de 10 manifestantes fueron detenidos.

El ministro del Interior de Ucrania, Arsen Avakov, visitó el lugar de las protestas para intentar calmar a los reunidos.

Avakov exhortó a los manifestantes a «no caer en provocaciones y ser comprensivos de la necesidad de estas medidas temporales».

«La situación está bastante acalorada», dijo Yuri Sulayev, vocero de la policía regional de Poltava.

El presidente Volodymyr Zelenskiy sostuvo que los manifestantes «no expresan lo mejor de nuestra personalidad» y trató de asegurar a la gente que la cuarentena no significa peligro alguno para los vecinos de la aldea de Novi Sanzhary.

La ministra Skaletska dijo que se uniría a los desalojados en la cuarentena de dos semanas para tratar de disipar las preocupaciones de los habitantes, a quienes exhortó a mostrar solidaridad y apoyo hacia los desalojados.

En las primeras horas del jueves, un avión con 45 ucranianos y 27 personas de diversos países _incluidos Argentina, Costa Rica, Ecuador, Panamá, República Dominicana e Israel_ partió de Wuhan, el epicentro de un brote que ha infectado a más de 75.000 personas en el mundo y causado más de 2.100 muertes.

En un comunicado, la cancillería de Argentina agradeció a Ucrania por su generosidad y a China por su colaboración.