El informe de Cabandie sobre el Glisofato

Todos deberíamos cuidar nuestras palabras, el sentido más elemental de prudencia nos lo señala, pero con mayor razón los hombres públicos deben tener mayor cuidado, porque son tomadas por la prensa y repetidas numerosas veces, cuando no, distorsionadas o sacadas de contexto.

El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié criticó el uso del herbicida glifosato en el marco de una reunión virtual de la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Senado.

El Ministro dijo textualmente. «Es cierto que la contaminación se produce, sobre todo en los grandes centros urbanos, pero también se produce en algunas zonas agropecuarias. Ustedes saben lo que significa el uso del glifosato, el paquete tecnológico en la pampa húmeda y más, porque producto del transgénico (por la soja resistente al herbicida) y el glifosato la frontera agropecuaria se extendió hasta provincias del NOA y el NEA», apuntó el ministro. Y agregó: «Ese glifosato o veneno, contamina las napas freáticas y se fumiga la cara de los niños en las escuelas rurales y las de los centros urbanos. Hay muertes producto del glifosato. Si hiciésemos un estudio de sangre, nos alarmaríamos fuertemente. Si hiciésemos un estudio de glifosato en nuestro plato de comida, nos alarmaríamos. Eso no tiene geografía, lamentablemente. Esto llega a todos lados, la contaminación tiene la característica de no tener lugar físico».

Cabandié, con trayectoria política en La Campora, no tiene formación ni experiencia en temas ambientales y sus palabras en el Senado generaron de inmediato, la reacción de técnicos y de las organizaciones agrarias.

Fernando Vilella, director del Programa de Bioeconomía de la Facultad de Agronomía de la UBA, declaró “Lamentablemente, en la Argentina, la creación del Ministerio de Ambiente ha sido un premio de consuelo político. La mayoría de los titulares no fueron técnicos especializados ni políticos con trayectoria en los temas centrales a su cargo. A veces, tampoco han consultado a expertos que dominen a fondo las problemáticas y se dejan llevar por dichos sin sustento científico» «Serían, además, cómplices si conocen delitos y no los denuncian como en este caso. Los temas ambientales son extremadamente importantes» dijo el catedrático.

Desde la Federación Agraria Argentina (FAA) su Presidente Carlos Achetoni, le respondió al Ministro, diciendo que sus afirmaciones no ayudan para la interrelación entre lo urbano y lo rural. «El sector productivo se esfuerza por hacer su tarea de la mejor forma, con la mayor calidad y cantidad de producción, pero también de la manera más inocua y con el mayor cuidado del ambiente posible, en especial los productores pequeños y medianos», indicó.

La Sociedad Rural Argentina también le respondió a Cabandié a través de su Presidente Daniel Pelegrina, sosteniendo que desde el sector ven «con suma preocupación que un funcionario público que ostenta el cargo de ministro pueda emitir una opinión infundada sin ningún sustento científico y que puede tener consecuencias muy graves para la Argentina y su producción, en un momento tan delicado de su economía».

Ciertamente que el Glisofato es motivo de polémica en todo el mundo, pero su uso está aprobado en 160 países, con un volumen total de 2000 millones de litros al año, de los cuales Argentina representa menos del 10 %. Cabandié, sin asesoramientos técnicos valorables, y sin medir las posibles consecuencias de sus palabras, informó al Senado sin aportar pruebas de sus afirmaciones.  Prohibir el Glisofato en nuestro país, generaría un desastre económico sin paralelo.

Mañana continuaremos con este tema