Jesús Amenabar, mártir de la pandemia

El sábado falleció el Dr. Jesús Amenábar, víctima de la enfermedad a la que combatía con toda su capacidad y experiencia. Ofrendando su vida, el médico tucumano, se transformó en un mártir de la pandemia que azota a toda la humanidad.

El Dr. Amenabar era el Jefe de Cirugía del Centro de Salud. Al serle diagnosticada la enfermedad a fines de agosto y ser internado en el mismo centro donde trabajaba, escribió una carta a través de las redes sociales para agradecer y destacar la labor de los trabajadores de la Salud.

Amenábar escribió: «Los que me están tratando son héroes y heroínas de la salud. Como los granaderos a caballos con M.M. de Güemes y Juana Azurduy. Nadie los conoce. No salen en los diarios. Entran a la boca del lobo a riesgo de morir por Covid y dejar hijos huérfanos para salvar vida de gente que no conocen…Y por sueldos de … 19.000 una empleada de limpieza, 30000 una enfermera o 70.000 un médico. Juegan a la ruleta rusa en turnos de 8 hs.3 veces a la semana”.

Y para subrayar lo que los trabajadores vivían relató: «El jueves 27 (de agosto) a las 10 murió en la habitación al lado mío una joven de 22 años con una carga viral para matar varias personas. Hizo 3 paros cardíacos. La reanimaron las 3 veces maniobra en la que la posibilidad de contaminación es máxima»

También cargó contra el sistema político, al señalar que “Un nabo semioligofrenico entra de raso a alguna repartición pública con el único riesgo de desarrollar callos glúteos sentado en un escritorio, acomodado por un puntero y gana 4 sueldos de esa empleada. Este país está perdido. Los quiero a los residentes. Deben estudiar inglés e irse del país. Esto no tiene arreglo.”

Y el Dr. Amenábar continuó su relato: “Se jubiló Vicente Potolicchio cirujano de excelencia, jefe de cirugía del Padilla. Mejor persona. Trabajo 40 años. Fue a cobrar a la caja de jubilaciones y le dieron su primera jubilación $ 8.500 Y el que le entrego el cheque le dijo serio:   «buena renta» (sic)”

El Dr. Amenabar que tenía 64 años, hizo una brillante carrera como cirujano, además de ser el jefe de Cirugía del Centro de Salud, Amenábar, era profesor de la Cátedra de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán y especialista en la enfermedad de Hidatidosis.

Luego de su fallecimiento, todo Tucumán quedó conmocionado y dolorido, y de diversas maneras rindió homenaje al mártir de la pandemia. Las redes sociales reventaban solicitando que el Hospital de día Presidente Néstor Kichner, que nada hizo por Tucumán, cambie de nombre y se llame en el futuro Jesús Amenábar. Sería un buen reconocimiento al médico que dio su vida por sus semejantes.

Claro está que jamás el Gobernador Juan Manzur se animaría a ofender a la vicepresidenta, la mandamás de la Nación.