Dos combatientes de Malvinas son propuestos para el Premio Nobel de la Paz 2021

Todo comenzó durante un viaje grupal a Londres en octubre de 2008. Estaban invitados por Tony Davies, un sargento mayor del Regimiento de los Guardias Galeses que peleó en la Guerra de Malvinas y vicepresidente de la Asociación de Medallas del Atlántico Sur. Uno de los visitantes era Julio Aro, que participó como conscripto en el conflicto, no hablaba inglés, pero entre los soldados británicos se encontraba el coronel Geoffrey Cardozo, quien maneja muy bien el español y tradujo todos los diálogos con sus anfitriones. Aro contó a los ingleses sobre su reciente viaje a las Islas, donde había quedado muy conmovido por encontrar 121 tumbas de soldados argentinos no identificados, que descansaban con la leyenda «Soldado argentino sólo conocido por Dios». Aro relataba a sus anfitriones:  «Sepultamos a nuestros compañeros en tumbas de guerra o fosas comunes, y ahora están en Darwin, sin identificar. Es algo que me afecta y quiero cambiar por respeto al dolor de sus familias», les dijo.

Escuchándolo, el coronel Cardozo le dijo que él podía ayudar con la identificación. Y relató que, en 1982, había recibido la orden de recoger y sepultar en el cementerio de Darwin los 246 cuerpos de los soldados argentinos caídos durante la guerra. Incluso, tenía un informe donde detallaba ese trabajo con información precisa sobre las características de cada cuerpo, sus pertenencias y el lugar donde habían sido encontrados.

A regresar a Buenos Aires, Aro creó la Fundación “No Me Olvides”, dedicada a la contención y ayuda a familiares de los caídos en Malvinas, pero muy especialmente,  para lograr la identificación de los cuerpos de sus compañeros. Desde entonces Aro trabajó incansablemente para charlar, contener y apoyar a muchas madres de combatientes caídos. Visitó personalmente a los familiares de los soldados no identificados, en el lugar donde estos residieran. «Mi mamá, María Julia, me dijo una vez que si uno de esos cuerpos en Darwin hubiese sido el mío ella no hubiera descansado nunca hasta reconocerlo. Esas palabras me pusieron una meta», dice Aro

La labor conjunta de Aro, con la valiosa ayuda del coronel Cardozo, posibilitó que los gobiernos de Argentina y Gran Bretaña acordaran encomendar a la Cruz Roja Internacional una misión humanitaria que dio como resultado que hasta ahora se hayan identificado 90 de esos 121 cuerpos que descansan en Darwin. Cardozo y Aro viajaron a las Malvinas acompañando a las familias de los 90 soldados identificados.

Hace unos días, Aro y Cardozo se volvieron a encontrar en Londres. Ellos, junto con Cociffi y el líder de Pink Floyd, Rogers Waters, fueron reconocidos con “Dos Rosas por la Paz”, por su tarea.

En 2018, el Consejo Superior de la Universidad de Mar del Plata votó una resolución para postular a Aro y Cardozo para el Premio Nobel de la Paz.

Este lunes, el comité noruego encargado de oficializar las nominaciones, decidió aceptar la postulación e incorporar como candidatos para el Nobel de la Paz 2021, a los dos veteranos, por su trabajo conjunto para ubicar e identificar los restos mortales de los combatientes argentinos enterrados en el Cementerio de Darwin, como consecuencia del conflicto bélico ocurrido entre la Argentina e Inglaterra en 1982. Sería muy justo que se los otorgaran.

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