Cronología del año 2020, el año de la pandemia (4)

Y llegamos al ultimo día del año de la pandemia. Pero un año que también puede ser mencionado como el año del comienzo de los banderazos. Convocatorias populares y multitudinarias de la clase media, para manifestarse en contra de medidas del gobierno y en defensa de las instituciones de la República.

Todo comenzó con un Decreto de Intervención a la empresa Vicentin y el envío de un proyecto de su expropiación al Congreso. Vicentin es una empresa que exporta el 85 por ciento de su producción, es el principal productor del mercado de biodiésel y sexto exportador de productos agropecuarios. Claro está que la empresa estaba con serias dificultades financieras. En diciembre de 2019 informó que iniciaba un proceso de reestructuración de pagos a partir de una situación económica de crisis que la afectaba entrando así en default.

El pueblo de Avellaneda, en la provincia de Santa Fé, sede de la empresa, se movilizó espontáneamente, utilizando una bandera argentina como símbolo de su protesta. “No a la intervención y expropiación de nuestras empresas”, y en rechazo al “avasallamiento de la división de poderes”, los vecinos en larga caravana de camionetas, autos y tractores, haciendo sonar sus bocinas, recorrieron desde la sede central de la empresa hasta los tribunales de Reconquista donde se está tramitando la convocatoria de acreedores. Finalmente, el gobierno dio marcha atrás, tanto en la intervención como en el proyecto de expropiación de la empresa.

El 20 de junio se produjo la manifestación denominada #BanderazoNacional. A las consignas habituales se agregaron reclamos diversos como «promover la República» o que el país «no se convierta en Argenzuela». La movilización en la ciudad de Buenos Aires, se replicó en todas las ciudades importantes del país.  El 9 de julio, en coincidencia con la celebración del Dia de la Independencia, se organizó otra marcha similar. Las consignas fueron las mismas de las protestas anteriores, con el agregado de reclamos por la «libertad de expresión» y en «defensa de la propiedad privada».

No obstante las medidas para prevenir los contagios, se realizaron otras movilizaciones, el 17 de Agosto, Día del Libertador Gral. José de San Martín y el 8 de noviembre se realizaron otros banderazos, tanto en Buenos Aires, como en el interior. Las consignas entre otras fueron, la independencia de poderes, el respeto a la Constitución, la seguridad y la situación económica.

Lo interesante de estas movilizaciones es que es la primera vez que el pueblo se manifiesta en defensa de la Constitución y de sus leyes. Y esto nos da un soplo de esperanzas, porque los que quieren ir por todo, incluyendo una nueva Carta Magna, encontrarán una firme resistencia en la ciudadanía. No es ocioso decir que el Gobierno, manejado por Cristina desde el Senado, está imbuido de la ideología populista y retrógrada, elaborada en el Instituto Patria, cuartel general de La Cámpora. que no favorece para nada a la recuperación económica del país, y su ubicación en el contexto mundial.

En materia de RREE, hubo idas y venidas con algún papelón de por medio. La pandemia sirvió para que estos desaguisados pasaran un tanto desapercibidos. Volvimos a integrarnos al eje Cuba, Venezuela, y descartamos unirnos a las auténticas democracias del primer mundo. Se tiró por la borda los logros en este campo, de la administración de Mauricio Macri.

En cuanto a las medidas económicas, se caracterizan por ajustar a las empresas, a los privados, y a los jubilados, incrementar las cargas tributarias y crear impuestos muy polémicos como el llamado impuesto a la riqueza. Hacer más rígido el cepo cambiario y restringir divisas a los importadores.

Después de meses de negociaciones, felizmente se llegó a un acuerdo con los acreedores extranjeros, las concesiones que finalmente se hicieron podían haber servido para un arreglo más veloz. Falta ahora concertar con el FMI, un acuerdo de facilidades extendidas, tarea que queda para los primeros meses del 2021.

Durante el año se repitieron diferentes versiones de los controles de precios, pero la inflación, tras la monumental emisión monetaria, acecha con sus fauces muy abiertas. El gobierno envió al Congreso el Presupuesto para el próximo año, quecontempla una suba del 5,5% del PBI, inflación del 29% y un dólar en torno a los $ 102,4, para fin del año. Metas muy optimistas, difíciles de lograr.

Se le quitó recursos a la ciudad autónoma de Buenos Aires, para dárselos a la provincia gobernada por Axel Kicillof. Tras esta medida jugaron el crecimiento de imagen de Rodriguez Larreta, una venganza contra Juntos por el Cambio y castigar a los porteños por no votar al peronismo. Nadie recuerda ahora que, en la Reforma de la Constitución de 1994, la disposición transitoria sexta determinaba que se debía establecer un nuevo régimen de coparticipación antes de la finalización del año 1996. Esta Ley convenio que actualmente nadie impulsa, acabaría con estas discusiones.

Solo me queda añadir, que el 2020, fue un mal año para los argentinos, además de la pandemia que fue incorrectamente manejada, a la luz de los resultados, se le suman una formidable crisis económica, fuertes ataques a las instituciones y arbitrariedades variopintas, que nos toca soportar desde un sector, que no es mayoritario, pero que políticamente pesa mucho, que digita, ordena y ejecuta acciones perversas, que pueden llegar a eliminar la república.

No obstante, esperamos 2021, con esperanza y con la fe puesta en Dios, rogando ilumine a nuestros gobernantes.